Con gran alegría, el sábado 14 de junio, 54 estudiantes seminaristas de enseñanza básica recibieron la Primera Comunión. Las y los estudiantes fueron preparados por casi dos años por sus catequistas, Padre Jijo Zacharias y Elvia Guzmán, encargados de la catequesis de iniciación a la vida eucarística.
La santa Eucaristía preparada con ellos y por ellos, bajo la guía y el compromiso del Centro de Evangelización y Catequesis de nuestro Colegio, contó con la participación de los padres, madres, y apoderados de los estudiantes. Asimismo, las y los acólitos también brindaron solemnidad con su servicio en el altar.
Este grupo de estudiantes recibieron por primera vez a Jesús en la Eucaristía. Vestidos con túnicas blancas, se dirigieron en procesión desde el patio de séptimo y octavo básico, mientras el coro entonaba: “Juntos como hermanos”. La devoción, la alegría, la emoción de los y las niños se leían sobre sus rostros.
En su homilía, el Padre Jijo habló directamente a las y los estudiantes, invitándoles a dar gracias al Señor que les permite acercarse a la mesa en su cuerpo y sangre. Asimismo, les indicó que el cuerpo del Señor es el pan de vida y su sangre, la bebida de salvación. Por ello, se necesitan para crecer en la fe y seguir viviendo su amistad con el Señor. A los Padres, madres y apoderados, el celebrante les recordó su deber de educar en la fe mediante su ejemplo, para que esta complicidad que los estudiantes han iniciado hoy, siga en su vida. Esta misión continúa con la participación en la misa de los domingos para así comulgar con el Señor y con los demás cristianos.
Después de la consagración, llegó el momento tan esperado para todos. Cada estudiante se acercó con fe y devoción para recibir el cuerpo y la sangre de Jesús por primera vez. El clima de oración y de silencio, maravilló a todos los presentes.
Finalizada la misa, de manera conjunta se reunieron en los comedores para la convivencia. El deseo de todos, catequistas como padres y niños, se puede expresar mejor con el Salmo 90:17: “Confirma sobre nosotros la obra de nuestras manos; sí, confirma la obra de nuestras manos”.






















