Con una misa a la chilena, la comunidad educativa del Colegio Seminario Conciliar se reunió el sábado 30 de septiembre en el patio central para sumarse al “Día de la Oración por Chile”. Todos los años, se dedica el último domingo del mes de septiembre para orar por la patria y todos los que en ella habitamos. Bajo el lema «Un Llamado a la Paz y la Reconciliación», la misa fue un momento de encuentro para la comunidad, que marcó el cierre del mes de la Patria y el inicio oficial de la tradicional kermesse seminarista.
La celebración de la eucaristía estuvo a cargo del Equipo de Pastoral Seminario Conciliar junto con la colaboración de docentes, asistentes de la educación, estudiantes y PMA. De manera especial y simbólica, esta misa estuvo acompañada del conjunto folklórico “El Romeral”, quienes fueron los encargados de musicalizar la celebración. De esta manera, se recalcó la importancia de la paz y la unidad en el país, subrayando que septiembre es un mes de reflexión y solidaridad.
El gran llamado fue a unirse en oración y reconocer la importancia de que solo a través del diálogo y el encuentro fraterno se logrará la construcción de una sociedad en la que la caridad sea el valor que mueva todas las acciones y decisiones. La Liturgia de la Palabra incluyó lecturas del profeta Zacarías, que inspiraron la visión de un país sin murallas, donde Dios habita en medio de su pueblo. El evangelio recordó la importancia de seguir el ejemplo de Jesús, quien vino de Dios y sirvió a la humanidad.
Las ofrendas presentadas durante la misa simbolizaron el deseo de los presentes de ser «sembradores de paz y unidad» en Chile. La tierra representó la Patria, mientras que las manos de los estudiantes simbolizaron la construcción de una sociedad justa y fraterna. El pan y el vino, frutos de la tierra, representaron el trabajo y la vida de los chilenos.
El encuentro concluyó con una oración a la Virgen del Carmen, pidiendo su protección para la Patria, seguida de un pie de cueca, en la cual se sumaron estudiantes, docentes y miembros de la comunidad educativa seminarista. De esta manera, se dio el inicio oficial a la tradicional kermesse seminarista, la cual retornó tras cuatro años.






