Existe la antigua costumbre de convocar al pueblo cristiano para la asamblea litúrgica y advertirle de los principales acontecimientos de la comunidad local por medio de algún signo o sonido. Esta es la misión de las campanas: llamar al pueblo para recordar algún acontecimiento o celebración en particular.
Desde esta semana las campanas de nuestra capilla sonarán para invitarnos a la celebración de la misa. Cada día al medio día para recordarnos la oración del Ángelus y cada viernes a las tres de la tarde, pues nos recuerda la Pasión y muerte de Jesucristo.
El toque de las campanas serán para nuestra comunidad y nuestro barrio el llamado a la oración, el aviso a los fieles de un momento de alegría o tristeza.
Les invitamos a participar con devoción a estos ritos, escuchemos las campanas que nos recuerdan que somos una comunidad. Miembros de una misma familia, y obedientes a su voz, nos reunimos todos, como signo visible de nuestra unidad en Cristo.
